“Técnica del Reloj”

2018-07-26T15:58:31+00:00

La importancia de la propiocepción para la recuperación de cadera y rodilla

Sara Antona – Fisioterapeuta en Residencial Montevideo

Cuando se habla de propiocepción, es necesario saber que es la capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y la posición de las articulaciones. El sistema propioceptivo está compuesto por una serie de receptores que se sitúan en la piel, los músculos, los tendones, las articulaciones, …, junto con los datos que aporta el sistema laberíntico (oído). Dichas estructuras envían información a la médula y al cerebro, donde será procesada y analizada para elaborar una respuesta que conduzca a la estabilidad del sistema; puesto que el trabajo propioceptivo es la búsqueda de la estabilidad articular.

Existen muchas posibilidades de trabajar la propiocepción, la técnica del reloj es una de ellas ya que se podrá trabajar: la tonificación de los miembros inferiores, el control postural (core), el tiempo de reacción, la prevención de caídas, las posibles compensaciones, la coordinación y la flexibilidad.

Con la técnica del reloj se trata de readaptar al paciente a la vida diaria, a través de una progresión de ejercicios

Tras una operación de cadera o rodilla, se deben superar diferentes fases en la recuperación. Cuando el apoyo es completo y se logra una adecuada movilidad y flexibilidad, continua hacia la fase de fortalecimiento/readaptación, donde se incluye la técnica del reloj. Con ella se trata de reacondicionar/readaptar al paciente a la vida diaria, a través de una progresión de ejercicios que dependerán al del tipo de fractura y de la evolución del paciente.

A la hora de diseñar los ejercicios, se debe tener en cuenta la estimulación y el trabajo sobre las vías conscientes e inconscientes/ las diferentes vías que componen los mecanismos propioceptivos; utilizando secuencias establecidas y alteraciones imprevistas/no previstas en diferentes posiciones articulares para estimular las respuestas reflejas.

La técnica del reloj se utiliza para comenzar con la tonificación del miembro inferior afecto, descargando el peso que soporta la pierna con la ayuda de unas paralelas.

El objetivo principal es tratar de llevar la pierna afectada a los distintos números del reloj para trabajar sobre los diferentes movimientos de las articulaciones implicadas.
En la recuperación de una PRÓTESIS DE RODILLA se incidirá en el movimiento de flexo-extensión. Para comenzar se pide al paciente flexión de la rodilla no afecta y extensión de la rodilla afecta (contracción cuádriceps), al mismo tiempo que se dirige hacia algún número del reloj.

En el caso de la CADERA además de hacer hincapié en la flexo-extensión, también se potenciará la abducción y la aducción (separación-acercamiento).

Con la técnica del reloj se trabajan, con diferentes movimientos, las articulaciones implicadas.

En un principio se partirá de un apoyo en la pierna sana, pidiendo movimientos con el miembro inferior operado; para evolucionar al apoyo sobre la pierna afecta, consiguiendo estimular la coordinación y el equilibrio.
Es importante realizar ejercicios, de forma alternativa, en ambos miembros inferiores; así como tener en cuenta la posición estática inicial para llevar a cabo los diferentes movimientos.

Se puede potenciar la recuperación y el efecto terapéutico:

• Aumentando la inestabilidad con cintas de theraband por encima de las rodillas o en la cadera.
• Aumentando el número de repeticiones.
• Aumentando el grado de flexión de cadera o rodilla, bajando el centro de gravedad hacia el suelo.
• Lanzando un balón justo en el momento de acabar el movimiento, para ver si recupera exactamente la estabilidad en posición de partida. Después desde la posición de partida que estire los brazos y lance el balón.

La técnica se basa en dar rienda suelta a la imaginación e intentar que cada día haya una pequeña progresión, para que el residente vea una mejoría real y encuentre motivación e implicación en el tratamiento.

¿Qué beneficios tiene éste “reloj” tan particular?

• Mejora la estabilidad con especial importancia en la prevención de caídas y recaídas en la lesión.
• Mejora la pisada, haciéndola más eficiente y segura.
• Mejora la circulación, disminuye edemas y mejora el tono de la articulación que se potencia y de las contiguas.
• Aumenta la autoestima y capacidad de trabajo de los pacientes.

Actualmente se utiliza en el servicio de rehabilitación para recuperar fracturas de cadera-rodilla y dentro del programa de prevención de caídas. Siempre se realiza la técnica del reloj adecuando cada ejercicio a la situación funcional de cada paciente.